Violencia contra nosotras
Mi abuela decía que tenía que llevar un puñado de sal en el bolsillo para echarlo a los ojos del agresor.
Siempre al acecho.
Nos cortaron alas con ese y muchos otros condicionamientos.
Salir a la calle es hacerlo poniendo atención a todo. Eso tensión y desgasta.
Ninguna estamos a salvo. Ni en casa. Un mundo cobarde hace de muchos servidores del que oprime.
A nosotras nos teme el opresor. ¿Por qué será?
Siempre legisla quitándonos la voz y encerrándonos.
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