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Son pantallas sin barreras ni fronteras.

 Teníamos un espacio no delimitado, donde compartíamos nuestras imágenes y otros contenidos. Ahora su lugar físico está en peligro, porque todo se derrumba. Nuestros correos en esa sede que puede ser restringida. Tenemos móviles que funcionan bajo su supervisión. Redes en las que nuestro entretenimiento produce beneficios. No hay marcha atrás. De nuevo quedarán los restos de nuevo naufragio. Ningún soporte real en las manos de quienes lo producen. Cuando en uno de esos lugares de intercambio sale la voz interior a opinar sobre lo que no se le pide opinión, es intrusión y malas prácticas. Horas de desarrollo se van al vacío. Perdemos libertad en manos de voces que enarbolan su libertad. Perder el futuro manipulable no les es rentable. Hace muchos años que esto se nos fue de las manos. Terminales en manos de niños manipulados por adultos influyentes. No es de ahora. Son pantallas sin barreras ni fronteras.

Queja

  Farsa. Quimérica acción. Síncope. Desleal. Confusión. Herida abierta.

Irracionalidad

  La irracionalidad campa a sus anchas, dominando las mentes aplanadas a base de verbo nefasto y desesperanza. Lo previsto es inimaginable. La cuerda tirante se deshilacha. Fue un extravío aquel paso dado y engendrado desde estancias de poder, anulando todo futuro para aquello engendrado en su ceguera, dirigido por ese rumbo de aniquilación de toda sensatez. En su mente deambula la mentira acuñada y expandida. Era previsto el giro, aunque indeseable.

Memoria

 19 de enero del 2026 Transcurre el pasado en un tiempo nulo. Registra memoria de algo no observado. Vivirlo estuvo en presente. Pensarlo no tiene ancla en nada. Es inventarse desde lo que te dices. Te piensas en mente. Hay fotografías de aquellos días. Ya no consigues ponerlas en su momento. Lo que allí se vivía. Aquellas personas que contigo reconstruían ya no están. Se fueron sin un adiós. Salieron un día de su día a día. Hay muchas formas de no recuperar nuestra vida. Mis padres no volvieron de sus hospitalizaciones. Cuando supe que no los tendría tuve que seguir y recomponerme sin su existencia. En ese después perdí muchas de las gracias que me había dado la vida. La de su mirada. La de verme en sus ojos y sentir su presencia. Se habla de que es ley de vida. Aceptas. No te queda otra. Se hicieron fotos en aquellos momentos, pero ni ellos, ni yo pudimos retener el instante. Pasaré también. Cuando así sea, dejaré todo y a todos. Nuestro ciclo es corto. Puedo decir que ahora resp...

Jugábamos

 Idealizamos nuestras vidas. La pinté de un color que no existe. Cuando miro a esa época, advierto ciertas sintonías. Éramos jóvenes. No fuimos uno para el otro. Eras tú y era yo. Nunca nosotros. Hubiera sido un error, por muchos repetido, crear un vínculo a futuro. En este futuro de ayer constato que fuimos aves de paso. Que creíamos amarnos. Lo imaginamos. Tuvimos ante nosotros vidas distintas y distantes. En ese tiempo que aportó y apartó. No era para nosotros encontrarse para un mismo trayecto. Esa fue parada en la siguiente estación. Jugábamos con la seducción. Conjugábamos verbos sin valor.

Salitre

 Desiertos. Salitre en los huesos. Cuencas vacías. Ojos cegados. Hundido. Heridos. Clavados en falso abismo. Sangre escampada sobre la tierra. La mano que hiere. Golpea. Mata. La mente que manda. Herida en el alma. Calma. Falsa. Desierto infinito.

Violencia contra nosotras

 Mi abuela decía que tenía que llevar un puñado de sal en el bolsillo para echarlo a los ojos del agresor. Siempre al acecho. Nos cortaron alas con ese y muchos otros condicionamientos. Salir a la calle es hacerlo poniendo atención a todo. Eso tensión y desgasta. Ninguna estamos a salvo. Ni en casa. Un mundo cobarde hace de muchos servidores del que oprime. A nosotras nos teme el opresor. ¿Por qué será? Siempre legisla quitándonos la voz y encerrándonos.